Papel higiénico
Cuando se te acaba el papel higiénico
ese tubo ahí ¿cierto?
Dentro de ese tubo
en realidad hay un vacío
y un astronauta está nadando.
Un cavernícola
Entré en una cueva
y había otra cueva,
y entré en esa cueva
y había otra cueva,
y entré en esa cueva
y había otra cueva,
quizás yo ya estaba en esa cueva en primer lugar.
Levanté la vista
y vi incontables murciélagos
colgando por todas partes,
esperando mi orden
para entrar en las interminables cuevas.
Un perro salvaje
Al salir del aeropuerto de Delhi,
un perro callejero me siguió.
Nunca miré atrás.
No porque si me daba vuelta
me atacase,
sino porque sabía con certeza que
si me daba vuelta,
estaría
en una postura de yoga.
El lugar final del lobo
Mientras caminaba por una calle de Estambul,
el tatuaje del lobo se desprendió de mi hombro
entonces escapó entre la muchedumbre.
Perseguí al tatuaje con un cuchillo de reacción.
El tatuaje gritaba cuando lo acorralé contra un puesto del mercado.
Lo clave desde arriba sin pensarlo.
Entonces el tatuaje se convirtió en una rosa negra.
Pequeño cambio I
Mi cartera está llena.
Usualmente tiene sólo pocas monedas.
Meditando, puedo teletransportar las monedas directamente a mi mano derecha.
Pero a veces fallo, y las monedas caen al suelo con un ruido sordo.
Y mi meditación se interrumpe.
Pequeño cambio II
Mi cartera suele estar vacía.
A veces flota en el aire.
Ni siquiera la llevo conmigo-
simplemente me sigue por sí sola.
Cuando miro atrás,
Se esconde detrás de un poste telefónico.
Pequeño cambio III
Sentado en meditación zen,
hay un momento en que mi cuerpo se aligera.
Parece que realmente floto en el aire.
Entre mi trasero y el suelo
nace un extraño campo gravitatorio.
Pronto,
inhala las pequeñas monedas que habían caído de mis bolsillos.
En un café
Estaba relajándome en un café
frente a una intersección cerca de Taksim
donde la brisa refrescante giró
en ángulo recto y sopló hacia mí.
Seré sincero,
me tomé el día libre en el trabajo
y estoy holgazaneando en el café.
Dicen que los japoneses trabajan demasiado,
Pero hay japoneses como yo.
Y estoy holgazaneando en un café
por la ridícula razón de escribir poesía.
Pero no escribo poesía.
Sólo me quedo mirando a las mujeres
que pasan frente al café, una tras otra.
Qué poeta premoderno soy.
Mientras mis ojos vagaban
de un lado a otro a gran velocidad,
mis globos oculares eventualmente se hicieron líquidos.
Gotearon sobre la sopa de pollo
que pedí,
dándole el toque justo de aceite.
Traducción de Dulce Chiang
Yusuke Miyake nació en Tokio en 1969. Ha publicado tres libros de poesía. Colección Tanka, Colección Oyoka y Tanka, Colección Oyoka, Tanka, Sedonka, Haiku, y El Clarividente, publicado por Literatelia en 2025. En 2012 recibió el Premio de Crítica Gendal-Tanka. Sus poemas han sido incluidos en diversas antologías. Ha colaborado en la traducción de poemas de Myanmar.
Dulce Chiang es poeta, dramaturga y gestora cultural. Ha publicado 4 poemarios, un libro de dramaturgias y su poesía se ha incluido en numerosas antologías internacionales. Ha sido editora web de El Golem Revista Literaria Digital (www.revistaelgolem.com), fundadora y directora del Festival Internacional de Poesía escrita por Mujeres “Vértice Violeta”, Coordinadora del Festival “Grito de Mujer” en la Ciudad de México y del Centro de Creación Literaria Xavier Villairrutia de la Coordinación Nacional de Literatura- INBAL en México. Su poesía ha sido traducida al inglés, al italiano, al bengalí y al chino. Sus obras de teatro han sido representadas en escenarios nacionales e internacionales, entre los que destacan el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, la Gallerié Constance en Paris, la Casa de México en Madrid y la Plaza de Armas de Barranco, en Lima.
Semblanzas y fotografías proporcionadas por Dulce Chiang

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