Las redes sociales y periódicos ya reportan la muerte de este poeta conectado a las luchas contra la dictadura en el Cono Sur. Lo conocí varias veces. Y encontré en medio de mí guardado este texto sobre la tragedia que pobló la vida de Juan Guelman: - Esta historia tuya ya es guión para una película - dije al poeta Juan Gelman en aquella conversación en el aeropuerto de Oaxaca (México), al finalizar el Encuentro de Poetas del Mundo Latino.
Triste. Patética película es cierta. Pero, emblemática de aquellos años de plomo y sangre, alrededor de los 60, 70 y 80, cuando Brasil, Chile, Argentina y Uruguay institucionalizaron la violencia dictatorial. Por ahí se dice: "Treinta mil personas desaparecieron". Yo había estado con Gelman hace unos años en otro festival de poesía, no sé si en Colombia o Costa Rica. Ya era un personaje no sólo emblemático, sino trágico y lírico de nuestras recientes dictaduras. Ahora, en el claustro del convento barroco de São Domingos, en el crepúsculo de esta ciudad colonial mexicana, frente a un público sentado bajo los arcos de los pasillos, solíamos recitar poemas. Y Gelman, justamente honrado, reveló que fue en Oaxaca, hace un año, que cobró fuerzas del movimiento internacional para localizar y recuperar a su nieta, cuyos padres fueron aniquilados por militares argentinos y uruguayos. En el aeropuerto quizás, porque el aeropuerto es el punto de partida y esto me permitió una respuesta corta o ninguna, le pregunté a Gelman: “¿Y cómo fue la historia de tu nieta?” Y el avión llegó tarde, y la conversación se prolongó, se prolongó como sólo nuestra perplejidad ante la estupidez humana, prolonga o, por el contrario, nuestra alma ante la esperanza.
Hace unos meses las computadoras de todo el mundo estaban tapadas con correos electrónicos protestando por el hecho de que el entonces presidente de Uruguay, Julio Sanguineti se negó a responder a la denuncia de que la nieta de Juan Gelman estaba viva, robada a sus padres asesinados por militares y educada por un policía uruguayo y su esposa. Diez premios Nobel presentaron a Saramago y escribieron una bonita carta a Gunter Grass. Escribió otra carta directamente al presidente uruguayo, quien en respuesta sugirió que la hierba estaba siendo manipulada. Sin embargo, los hechos eran estos: La niña había nacido cuando Claudia, la nuera de Gelman, fue encarcelada en Montevideo. Antes, con siete meses de embarazo, Claudia fue llevada de Argentina a Uruguay, ya que las fuerzas represivas del Cono Sur intercambiaban prisioneros no sólo para mapear a la guerrilla y a la oposición, sino para poder liquidarlos sin dejar rastro en sus países de origen. Al final del libro "Notas" escrito en 1979, Gelman dijo: "El 26 de agosto de 1976, mi hijo Marcelo Ariel y su esposa Claudia, embarazada, fueron secuestrados en Buenos Aires por un comando militar. El hijo de ambos nació y murió en el campo de concentración. Como en decenas de miles de otros casos, la dictadura militar reconoció oficialmente estos "desaparecidos". Habló de "ausentes para siempre". Hasta que no vea sus cadáveres o sus asesinos, nunca los daré por muertos."
Marcelo -el hijo de Gelman-, fue uno de los ocho cadáveres con un disparo en la espalda, arrojado dentro de cubos de latón llenos de piedra alrededor de Buenos Aires. Esta inusual mercancía, en su momento, ha llamado la atención de otros sectores de represión y de las propias tumbas, por varias razones. Entre ellos, porque uno de los cadáveres era el de una mujer embarazada. Y este, en lugar de un disparo en la espalda, tenía un tiro en el estómago. Los sepultureros, incluso acostumbrados a las variantes de la muerte, no lo han olvidado. Y cuando las investigaciones comenzaron años después, pudieron indicar dónde fueron enterrados clandestinamente los cuerpos. Gelman, entonces, narra que la colaboración de la memoria de vecinos, exterroristas e incluso algunos considerados traidores, fueron esenciales para rastrear el curso de la fatalidad. Un verdadero rompecabezas, al mejor estilo de novela policial. Por esto hablé de un guión cinematográfico, aludiendo a cómo se agrupaba la información, por ejemplo, de presos que escuchaban el llanto de un bebé en la celda de al lado, la fecha en que sucedió esto, el paso de la nuera de Gelman a las recientes pruebas de ADN, lo cual confirmaron todo.
“Casualmente el día que regreso de México, el JB (sic) trae extenso material sobre los "Bebés en la malla de la Operación Cóndor" diciendo cómo se diferencian el grupo de madres del grupo de abuelas de Plaza de Mayo en sus estrategias de lucha para esclarecer tales delitos.” Y esto reafirma lo que dijo Gelman, que tuvo que actuar muchas veces, revelando estos grupos institucionalizados. “El oficial de policía que adoptó al bebé recién nacido murió hace un tiempo. (Dicen que Sanguineti incluso asistió a su funeral). Su esposa nunca había tenido hijos y a los 48 años recibió ese regalo del cielo.” - ¿O del infierno?, pregunto entonces, ya convertido en reportero, sobre esta mujer que adoptó a la niña. “Ella entendió la nueva situación mejor de lo esperado.” Se ha desarrollado una relación de confianza entre ella y la segunda esposa de Gelman, la psicóloga Mara. Pido por la niña, hoy una joven de 23 años. No debe ser fácil en este momento de la vida recibir un golpe así. No sólo por el hecho mismo, ya desestabilizador, sino porque su abuelo es una personalidad internacional y el hecho ha extrapolado las fronteras nacionales.
“La chica reaccionó bien dadas las circunstancias”. Gelman y Ella tienen encuentros emocionales naturalmente. Ella vive en Uruguay. Gelman vive en México. Pero lo más sorprendente, una vez más, vino del sistema, de un juez que, “en tantos casos, amenazó” a la joven con “encarcelamiento si no cumplía ciertas exigencias del juicio.” Y la peor parte: “El juez realmente hizo arrestar” a la chica, quien se hubiera “quedado encarcelada días, si no fuera por la llamada protesta pública”, horrorizada como más horror dentro de los horrores.
Vuelvo a Brasil y escribiendo esta crónica, releo los poemas de Gelman, y lo reconsidero: No, no hay necesidad de un guión cinematográfico sobre esta tragedia. Todo está en sus poesías. Una de ellas, titulada La economía es una ciencia, donde ilustrativa y proféticamente da un mensaje a los gobernadores de hoy:
En la década que siguió a la crisis
se notó la disminución del coeficiente de ternura
en todos los países considerados
es decir
su país
mi país
los países que de repente crecieron entre tu alma y mi alma
(AFFONSO ROMANO DE SANT'ANNA, 1.11.2000, Estado de Minas/Correio Braziliense )
Nota: Crónica reescrita en español por el poeta paulista en colaboración con Julio César Bustos. Es importante aclarar a los lectores de El Golem que en el trasvase del portugués al español se intentó mantener en la crónica la natural forma de escribir y de hablar español que tenía el poeta Romano de Santanna. Hoy, gracias a El Golem podemos apreciar por vez primera esta crónica que durante años reposó en un disco duro de Julio César Bustos a la espera de un mejor destino y el único que debería tener toda obra literaria: los lectores.
Reseña de Juan Manuel Roca sobre la foto: “Me recuerda Camila (Charry Lara), desde San José, esta foto que aprecio por varios motivos de buenos años atrás. 1. Porque es en Costa Rica. 2. Porque estar con Gelman por fortuna entre rejas caseras y no en espacios forzados, no está mal. 3. Porque fue tomada por el poeta y amigo memorable Romano de Santana.
Affonso Romano de Santana. (Brasil, 1937-2025). Poeta, ensayista, cronista. Varias veces ha ganado el Premio Nacional de Poesía en su país. Algunos de sus libros de poesía son: Poesía y palabra (1965), Poesía sobre poesía (1975), ¿Qué país es éste? (1980), La catedral de Colonia y otros poemas (1985), La poesía posible (1987) y Al lado izquierdo de mi pecho (1993).
Juan Gelman Burichson (Buenos Aires, 3 de mayo de 1930 - México DF, 14 de enero de 2014). Poeta, traductor y periodista argentino, está considerado como el poeta más importante de su generación.
Hijo de emigrantes judíos ucranios, ejerció diversos oficios antes de dedicarse al periodismo. Por su actividad periodística y política vivió en el exilio entre 1975 y 1988, residiendo alternativamente en Roma, Madrid, Managua, París, Nueva York y México.
Durante su ausencia de Argentina llega a estar condenado a muerte por la dictadura argentina; sufre muy de cerca el drama de los "desaparecidos" cuando su hijo y su nuera pasan a formar parte de esta dolorosa lista.
En su juventud colabora en el periódico Rojo y negro. Es uno de los fundadores del grupo de poetas "El pan duro" y es también secretario de redacción de Crisis, director del suplemento cultural de La Opinión y jefe de redacción de Noticias. También ejerce como traductor en la UNESCO. Desde 2007 colabora con el periódico de Buenos Aires, Página 1/2.
Poeta adscrito al realismo crítico, consigue un estilo particular partiendo de un realismo crítico y del intimismo. Son constantes en su poesía la presencia de la cotidianeidad, el tono político, la denuncia y la indignación ante la injusticia.
De su producción poética conviene destacar Violín y otras cuestiones, El juego en que andamos, Velorio del solo, Gotán, Sefiní o Cólera Buey, así como Los poemas de Sidney West, Traducciones, Fábulas, Relaciones, Hechos y relaciones o Si tan dulcemente. Escribe Exilio en colaboración con el periodista argentino Osvaldo Bayer; otras de sus obras son Citas y comentarios, Hacia el sur, Composiciones, Carta a mi madre y País que fue será.
La antología Pesar todo es galardonada con el premio de poesía José Lezama Lima, que concede la Casa de las Américas cubana. En 2005 publica una nueva antología, Oficio ardiente, que reúne poemas publicados a lo largo de casi cincuenta años y algunos otros inéditos.
En el ámbito musical escribe dos óperas, La trampera general y La bicicleta de la muerte, dos cantatas, El gallo cantor y Suertes, y varios LP.
A lo largo de su vida recibe numerosos galardones, entre los que destacan el Premio Nacional de Poesía en 1997 y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2005; además tiene el título de ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires.
En 2007 obtiene el Premio Cervantes, considerado el galardón más importante de las letras hispánicas, y dos años después la Asociación de Poetas Chinos le otorga el Premio Antílope Tibetano. El 14 de enero de 2014 muere rodeado de su familia en su domicilio de la capital mexicana, donde residía desde 1988.
El escritor Juan Gelman, premio Cervantes 2007, depositó en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un legado que permanecerá guardado hasta el 3 de mayo del 2050. Es una de las personalidades que deja un objeto personal en la antigua cámara acorazada de la sede central del Instituto.
Fuente Biográfica: Instituto Cervantes
Rodríguez-Bustos JC, crítico, editor, gestor y consejero cultural. Profesional en Estudios Literarios de la Universidad Nacional, máster de Creación de guión audiovisual de la Universidad de la Rioja. Es autor de “Álvaro Mutis como un pez que se evade”, “España entre la Realidad y el Deseo - Cernuda”, “España tierra ofendida - Neruda”, Jorge Rojas y el Arte de Amarte”, “Carlos Obregón bajo la sombra de los Olmos”, “Madame Bovary y el tratado de la mezquindad y otras emes”, “Doscientos años de compañía, poesía e independencias”, “Miguel Hernández, el Toro de España”, “Cervantes, hombre de armas y letras” y “César Vallejo, acerca a nos vuestro cáliz”. Gestor cultural, creador de los Encuentros Hispanocriticos, Encuentros Literarios, Semana de Poesía Central y la Noche de San Jorge. Consejero de Cultura en Bogotá desde el año 2012 y director de la Colección Anverso de poesía bilingüe.
Fuente biográfica y fotográfica proporcionadas por Julio César Bustos

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