Osama Esber

 

Osama Esber tiene una fuerte inclinación hacia la personificación, figura literaria en que se da vida a lo inanimado. En su poesía los elementos de la naturaleza tienen un espíritu que canta entre metáforas; el agua, el fuego, la madera, el viento, la tierra, que componen el organismo planetario, murmuran verdades que sólo pueden ser experimentadas.
Osama Esber, con su voz poética, vierte chispazos de la sabiduría que se oculta segundo a segundo tras los fenómenos naturales; certezas absorbidas por el poeta en su llaneza de observador.

 

María Del Castillo Sucerquia



1. Un trozo de madera
Un trozo de madera,
el mar arrojado sobre arenas.
Era un camino frondoso,
en él paseaba la fruta.

Era algo para apoyarse,
umbral de presencias
que mostraban sus caras.

La corteza pelada
parecía una piel
en que se acumulaban
los vacíos del exilio;

la sentí mano,
una mano que movía sus dedos,
los estrechaba conmigo.
Sin duda
sentí el roce de sus dedos

y corrí por la playa cual loco
en busca de lápiz y papel;
de un laúd o una guitarra
para transmitir el mensaje.


2. Lo que una ventana me dijo

"Cuando cae lluvia
el faro camufla la palidez de la ciudad,
el cielo se derrite
con el temblor de luz
en fachadas de edificios.
Cuando van a dormir
y un rayo de sueño los guía hacía la esperanza,
tengo una piel que los dedos de la creación tocan.
Soy el pasaje entre luz y brisa,
un puente entre profundidad y superficie.
Amo los ojos que saben cuánto
miran a través de mi,
cuando ellos comprenden
que tengo la vista hacía el vasto mundo"

Eso es lo que una ventana me dijo.

3. Infatigable eternidad

El viento anda entre olas
que se acechan unas a otras.
El sol se levanta, se afinca,
planta nuevas semillas
en el azul que cosecha
la noche.

El sol cae y, al amanecer,
encuentra sus campos saqueados,
más indiferente,
siembra las semillas otra vez,
mientras ojos de perros resplandecen en la playa.

Troncos de árboles guardan savia,
en el bosque cientos de manos
toman sus frutos,

y se humedecen labios,
se entusiasman brazos,
se abrazan al fuego de su madera
en el horno de la noche.

Nosotros llevamos dentro
todo lo que da sentido
a nuestras arrugas

y nos vuelve más confiados.

Hay años en que necesitamos
nuevas olas,
nuevo sol,
nueva cara,
en la infatigable eternidad.

4. Escuchando

Yo escucho tus palabras, lluvia,
en la rosa, la fruta,
en el orgasmo del suelo
al recibirte en los sedientos labios
en que dibuja,
con fascinación,
las flores de la gratitud
en la fermentación de los campos,

en el florecimiento de la verde promesa,
en el desdoblamiento de la profundidad,
en el espacio de la primavera.

Yo escucho tus odas, lluvia,
reviven los rituales de la tierra.
Tú continuarás cayendo
en esta tierra
donde insaciable es la sed;

tierra exprimida cual naranja
arrojada entre las órbitas.

Tierra que nunca para de retornar
en naranja nueva,
esta tierra que rueda
en la nebulosa
de nuestros errores,

nos recuerda el generoso pecho
de nuestra existencia.

A esta tierra que ofrece su bálsamo,
le agradecemos con tóxico,
esta tierra,
que empujamos
al agujero negro
de la avaricia,
nunca para de alimentarnos.

Dime, lluvia
¿podrás lavar nuestros pecados?

 

 

 

Osama Esber es un poeta Sirio (1963), escritor de cuentos, fotógrafo y traductor. Actualmente, reside en California. Es editor en la sección árabe Jaddaliyya's y en la sección Status de una audio revista.

Entre sus libros de poesía se destacan: Screen of History (Pantallas de la historia, 1994), The Accord of Waves (El acuerdo de las olas 1995), Repeated Sunrise Over the Exile (Amacener repetido superado el exilio, 2004), Where He Doesn't Live (Donde él no vive, 2006). Y entre sus libros de cuentos: The Autobiography of Diamonds (Autobiografía de los Diamantes, 1996) and Caffee of the Death (Café de la muerte, 2000).

Ha traducido al idioma árabe a los siguientes autores: Alan Lightman, Richard Ford, Elizabeth Gilbert, Raymond Carver, Michael Ondaatje, Bertrand Rusell, Toni Morrison, Nadine Gordimer, Noam Chomsky, y otros.


 

 

Semblanza y fotografía proporcionados por la traductora.

María Del Castillo Sucerquia, nacida en Barranquilla, Colombia (1997), es una poeta bilingüe, escritora, tutora, médica oriental (Neijing, España) y traductora (francés, Inglés, italiano, portugués, español y alemán). Con experiencia en radio y actuación (teatro y cine).

Ha participado en numerosos festivales de poesía, recitales, foros, conferencias y encuentros culturales.

Sus poemas han sido traducidos en diversas antologías, revistas, periódicos y sitios web nacionales e internacionales (Filogicus, Libresta, María Mulata, Bharatha Vision, Azahar, Atunis Poetry, El Heraldo, Muelle Caribe, Crisol, Uttor Kota, Sol y Luna, entre otros).

Y traducidos al canarés, árabe, urdu, bengalí e inglés.

 

También colabora con las revistas Vive Afro (Medellín), Altazor (Chile), Cronopio (Missouri), Cardenal (México).

 

Semblanza y fotografía proporcionados por la traductora.

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