Poesía de Kim Jensen (bilingüe)

 

To Have Loved

 

 

To have wanted the whole fruit

 and to have received such a thin slice.

 To have nursed two orphans on my chest

 nourished their flesh to fullness 

 and still

 the milk streaming forth

 as if from an endless wound.

 

To have thrown the grenade

 and watched it roll

 as if wasn’t me

 who’d thrown it at all.

 The shadow of my hand

 in the quiet of my lap. The unreadable

 stations of my poems.

 

 To have tossed the grenade and watched it

 changing positions. There

 on the marble steps. Now

 tumbling across the courtyard.

 Now, turning of its own accord

 and rolling

 toward me. 

 

Haber amado

 


Haber querido la fruta entera
y  haber recibido una rebanada tan delgada.

Haber amamantado a dos huérfanos sobre mi

/pecho

nutrió sus carnes a plenitud,

y todavía
la leche fluye
como de una herida interminable.

 

Haber arrojado la granada

y verla rodar

como si no fuera yo

quien la arrojó.

La sombra de mi mano
en la quietud del regazo. Las estaciones

ilegibles de mis poemas.

 

Haber sacudido la granada y verla

cambiar de posiciones. Ahí

en las escaleras de mármol. Ahora
cae en el patio.
Ahora, gira por sí misma

y rueda

hacia mí.

 


 

Northward

 

The shadow of a man is the heaviest crucifixion.

Northward you’ll go.

North to a small town on the banks of a lake

to find a family

that no longer exists.

 

Unknown streets

houses of brick, that once were of pine.

Tonight there will be a festival where dark water

laps at the shore. Strings of lights, carnival rides

booths and prizes, and the youth wait anxiously

for evening to arrive.

 

But wherever you go—you’ll carry this weight

as you would carry a cross.

into a house where the voices of poets

murmur in distant rooms.

How will you survive?

Now that the past has dropped away?

 

The shadow of a man

is the heaviest crucifixion.

It waits for you at the door.

Waits for you to be—what never you can be.

 

Hacia el norte

 

La sombra de un hombre es la más pesada

/crucifixión.

Hacia el norte irás.

Al norte, a un pueblecito en la ribera de un lago

para encontrar una familia
que ya no existe.

Calles desconocidas

casas de ladrillo, que una vez fueron de pino

Esta noche habrá un festival, donde el  agua oscura

rozará la orilla. Hileras de luces, juegos de carnaval

puestos y premios, y los jóvenes esperan

/impacientes

la llegada de la tarde.

Pero en cualquier parte que vayas, llevarás este peso

como llevarías una cruz.

En el interior de una casa donde voces de poetas

murmuran en cuartos distantes.
¿Cómo sobrevivirás

ahora que el pasado se ha desvanecido?

 

La sombra de un hombre
es la más pesada crucifixión.
Te espera en la puerta.
Espera a que seas—lo que nunca puedes
ser.

 

 

 

Traducción: Luisa Isabel Villa Meriño, Marie Murphy,

Laura Saldarriaga Correa


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