Poemas de Roger Santiváñez

 

 

 

ALANA [Segunda estación]

 

 

 

1

 

 

 

Las aguas quietas son removidas por

 

El bote que surca el río & así

 

Resumen en la orilla donde escribo

 

 

 

El murmullo de tu recuerdo con si

 

Lencioso casi imperceptible arribar

 

A los húmedos guijarros del marrón

 

 

 

El viento nos envuelve quema el sol

 

Pleno el estanque quisiera saber

 

Interpretar esa voz que me circunda

 

 

 

& hace fluctuar las ramas invertebradas

 

La luz dulcísima de mi tarde sin ti

 

Primer día volviendo de aquel planeta

 

 

 

De oro sangre de adentro mojada trans

 

Parencia levísimo swing de la madre

 

Selva encarnada en ondas permisivas

 

 

 

La planicie perfecta de la superficie

 

Acuática se ve ploma desde esta incier

 

Ta loma matemática o es cobalto

 

 

 

Rubieza caminante visible al tiempo

 

De los gansos chillando desesperados quién

 

Sabe porqué? Voy a dejarlos cantando

 

 

 

                 Tal vez cantan

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2

 

 

 

Cuando las gotas de lluvia caen en mi poema

 

& los riachuelos corren al costado del sardinel

 

Yo te recuerdo en la lejanía de mi mismo

 

 

 

Eso fue ayer pero hoy hay una brisa

 

Reinando sobre el césped que piso

 

Un sol que no quema pero llena de

 

 

 

Luz la canción que intento robarles

 

A los pájaros del cielo los que escucho

 

En el silencio discurrir tranquilo de

 

 

 

Las aguas frescas o heladas quizá

 

Yo no lo sé yo sigo nomás el rumor

 

Del río por las puras albóndigas

 

 

 

Por escribir el poema quiero decir &

 

Me rodean las bocinas de los gansos

 

Se pierden en la lejanía del extinto

 

 

 

Día que ya se va quién sabe adónde

 

Adonde voy por estas orillas sinuosas

 

& sin embargo hermosas como las

 

 

 

Mimosas que nadie alcanza a ver sino

 

Yo & mi corazón palteado por ti recor

 

Dándote a cada paso de mi solitaria

 

 

 

                    Romería

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3

 

 

 

 

 

& entonces miro las aguas parpadeantes

 

Los charcos en el jardín residuos de

 

La lluvia de ayer que me dejó

 

 

 

Mojado con ganas de perderme en la

 

Vastedad del universo fugaz donde

 

Tú quiza me aguardas para darme

 

 

 

El beso del amor por el que tal vez

 

Muera como una canción que se a

 

Dormece en tus labios & me saca

 

 

 

Del encierro en que me encuentro

 

Solo contigo en la oscuridad de una

 

Luz foránea invsisible a los ojos

 

 

 

Desnudos en la aproximación de

 

La ternura más sexy por ti con

 

Seguida bañada en la purifica

 

 

 

Ción de los días venideros que no

 

Sabemos cuáles serán pero podrían

 

Dibujarse en la premeditación ho

 

 

 

Llada de la membrana más suave

 

& blanda distraida del tiempo que

 

Se consume sin ti & no sabe

 

 

 

               Para qué.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

4

 

 

 

Me place escuchar el lento sonido de las ondas

 

Pequeñas en la playa del río al sonar de

 

Las campanas rapidamente desaparecidas

 

 

 

Se excitan un poco las olitas diminutas

 

Seguro con el viento me salgo otra vez

 

Hacia el césped bajo un solitario canto

 

 

 

Pero no veo el ave del paraíso quiza es

 

El recuerdo que guardo de ti en el

 

Recodo más recordado donde el río

 

 

 

Ha retirado su caudal & la espuma

 

Recupera inspiración para seguir soñando

 

En el refresco volátil de la helada

 

 

 

Maniobra de la tarde cayendo hacia

 

La noche o esta banca de metal forjado

 

A la luz de tu intensa memoria que

 

 

 

Ahora me posee mientras corre el viento

 

Bajo la tremenda invasión solar que to

 

Do lo ilumina & lo hace al menos

 

 

 

Aparentemente cálido & feliz pleno de 

 

Un agua clara que abraza la orilla & es

 

Fanal vergel entibiado dulcemente en

 

 

 

        La maravilla de la tarde

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5

 

 

 

Me acerco al borde del río para escuchar

 

El repliegue de las aguas llegando has

 

Ta mi soledad de tarde llena

 

 

 

De brisa & de un intenso sol relum

 

Brando fuertemente en toda esta

 

Realidad que me persigue in

 

 

 

Distintamente & me ciega como es

 

Ciego el amor que siento por ti en

 

La memoria de las horas sin

 

 

 

Regreso pero que vuelven si pienso

 

En ti como en este instante más

 

Puro que el aire que respira mi

 

 

 

Corazón vagando por estas landas

 

En cuyas orillas resuenan las

 

Nimias olas intermitentes bur

 

 

 

Bujeantes niñas doradas que se

 

Reflejan alocadas en el exquisito

 

Marear de la superficie acuosa

 

 

 

Qué cosa más linda aquí en

 

El Cooper River sólo faltas tú

 

Con tu silueta de sirena para

 

 

 

Cantarte la canción del poema.

 

 

 

 

 

[ Orillas del río Cooper, sur de Nueva Jersey, abril de 2020]

 

 

Roger Santiváñez nació en Piura, costa norte del Perú. Estudió literatura en la Universidad de San Marcos (Lima) y obtuvo un Ph.D. en poesía latinoamericana en Temple University (Filadelfia). Participó en La sagrada familia (1977), militó en Hora Zero (1981) y fundó el estado de revuelta poética de neovanguardia denominado Movimiento Kloaka (1982-1986). En México ha publicado Virtú (Universidad de Puebla, 2013), Balara / Asgard & otros poemas (Dharma Books, 2017) y El chico que se declaraba con la mirada (Mantra 2019). Estos poemas son ineditos y pertenecen a un libro en preparación.

 

 

 

Semblanza proporcionada por el autor.

 

Fotografía de Pascual Borzelli.

 

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