Jael Uribe: Mujeres Poetas Internacional, Inc.

Este mes de Marzo de 2019, se lleva a cabo la novena edición del Festival Internacional de Poesía y Arte Grito de Mujer.

En este festival, mujeres artistas  -sobre todo poetas- unen sus voces y esfuerzos para dar espacio al arte y a la poesía hechos por mujeres en múltiples eventos que este año se realizan en 35 países del mundo, durante todo el mes.

Al frente de esta iniciativa se encuentra la poeta Jael Uribe, presidenta de Mujeres Poetas Internacional, Inc. quien aún en medio del revuelo del mes, accedió a conversar con El Golem:

 

¿Cómo fue tu primer acercamiento a la poesía?

 

En mi juventud temprana no tuve idea de lo que significaba la palabra poesía. Sencillamente escribía para exorcizarme, porque era el único lenguaje que conocía para echar fuera la ira, el dolor de crecer y de enfrentarme a tantos sentimientos encontrados que toda persona adolescente pervive.

 

 ¿Cuándo escribiste tu primer poema?

 

Lo recuerdo bien, era una especie de chiste rimado para mis amigos, tenía 10 para 11 años. Fue en 7mo. grado de la escuela primaria donde estudiaba. Allí tuve mi primer encuentro con las clases de Lengua Española y los poetas clásicos del extranjero y unos pocos dominicanos. Ahora que lo pienso, ¡fue amor a primera vista!

 

 

¿Cómo fue tu proceso para decidirte a dedicarte a la escritura?

 

Desde muy niña era fanática de la lectura. A los 11 años desperté una pasión por autores adultos, fuera de los cuentos infantiles. Cuando pude hacer uso de las letras, aburrida de las lecciones de caligrafía y ortografía, recuerdo que no paré de escribir nunca. Siempre fui una joven retraída, apartada de la realidad y escribir era una catarsis, para mí, lo único que verdaderamente era constante en mi vida y, por ende, era la vida misma.

 

Cuanto finalicé la secundaria había terminado con cerca de 16 cuadernos garabateados por todas partes con escritos, historias, mi primera novela y lo que en ese entonces mis mejores amigos llamaron “poesía”, (yo me burlaba, por supuesto) existe mucha diferencia entre escribir lo que sientes y llamar a eso poesía. Sin embargo, una persona me dijo que yo debía considerar el compilar mis escritos y hacer un libro. En ese entonces, recién graduada de bachiller, la idea de publicar un libro o de dedicarme a escribir me resultaba algo descabellada.

 

A los 19 años, me llamó la atención un grupo de poesía en la universidad a la que asistía, pero como era yo tan ermitaña, detestaba los grupos; me sentía mucho mejor en un ambiente de absoluta intimidad, donde no me sintiera tan expuesta, por lo que únicamente pude reunirme en aquel entonces con uno de sus miembros y de vez en cuando, compartía mis escritos intentando confirmar con su experiencia, si aquello que plasmaba tenía algún valor literario. Creo que nos pasa a todos/as, empezamos de niñas por escribir una especie de diario y al crecer, pensamos que sólo son pamplinas. Pocas veces pensamos en dedicarnos a la escritura seriamente, le restamos todo el mérito a las palabras.

 

Mi primer encuentro con la literatura fue la narrativa, escribir cuentos era la forma más maravillosa de desahogarme. En algún punto esos cuentos se fueron haciendo cada vez más cortos y terminaron (no sé cómo) siendo poesía.

 

 

¿Cómo gestaste la idea de hacer un encuentro de poesía hecha por mujeres?

 

¡Esa siempre ha sido la pregunta mágica!  ¡Creo que ni yo misma lo sé! ¿Cómo se pasa de estar acostada en una cama sanando frente a un computador, a convertirse en creadora de un movimiento de mujeres como el MPI? La verdad no lo sé. Dentro de mí, en el fondo pienso que cuando una está abierta a los canales, como una antena, una recibe toda clase de señales y empieza a ver los símbolos que nos guían. Eso fue para mí el momento en el que nace Mujeres Poetas Internacional como movimiento en redes sociales.

 

El MPI ha sido la cura, la luz para la oscuridad de mi alma cuando estaba sucumbida. Es por lo que me dije: “Si la poesía puede curar, ¿Cuántas mujeres como yo andarán por ahí heridas?”. Quise encontrar a estas mujeres, quise contarles lo maravillosa que era la poesía. Quise decirles que no se rindan, que confiaran en su talento, que lo echaran a volar al mundo y que no tuvieran miedo de la experiencia, que se podía aprender y mejorar, sin importar las críticas. Quise mostrar cuantas mujeres de talento andaban por las redes perdidas en los quehaceres de sus casas, subestimándose a sí mismas.

 

 

¿Por qué la decisión de fundar Mujeres Poetas Internacional como una incorporación? 

 

Era importante que una vez plasmáramos este sueño en forma tangible, le diéramos un lugar de respeto para que nos tomaran en serio. Creo que la voz escrita de las mujeres dentro de la literatura ha sido relegada lo suficiente, como para dejar al azar clavos sueltos. Este era un proyecto de cierta manera único, debíamos darle formalidad y proteger también nuestros derechos.

 

 

¿Hacia dónde quieres llevar el proyecto de MPI Inc. y Grito de Mujer?

 

¡Hasta donde los pies me lleven! Jamás me he cansado de levantar la voz en favor de esta causa, y tampoco muchas de las mujeres y hombres que forman parte de manera voluntaria de este proyecto. Creo que, si vas a soñar, debe ser en grande y a todo color, y si debes luchar, que sea hasta la muerte. Ningún objetivo es tan inalcanzable como parece. Se lucha y trabaja por lo que se quiere, sin perder tu Norte en el proceso.

 

 

 ¿Quiénes son tus referentes en la poesía hecha por mujeres?

 

Muchas. Como soy tan jovencita (je, je) en esto de la poesía, muchas de las autoras contemporáneas han sido mis mejores referentes hacia una poesía que para mí, marca el futuro de las mujeres dentro no sólo de la poesía, sino de la sociedad misma. Amo las palabras de las mujeres guerreras, rebeldes y combativas: Rosario Castellanos (mi favorita), Margaret Atwood, Ana Istarú, Ana Rossetti, Rosario Murillo (nada que ver con la parte política), y sobre todo las poetas dominicanas: Carmen Natalia Martínez, Aída Cartagena Portalatín y, sin lugar a duda, Melba Marrero de Munné. No soy tan buena para los nombres, sé que se me escapan algunas.

 

 

 ¿Hay algún verso –propio o de alguien más- que sientas que puede definir tu labor poética?

 

Si, la frase de mi heroína favorita, Minerva Mirabal:

 

Si me matan...

 

Yo sacaré mis brazos de la tumba

 

y seré más fuerte”

 

 

Muestra poética de Jael Uribe

 

 

Madre

 

 

 

A veces me pregunto

 

¿Quién habita tu cuerpo

 

de abismos y precipicios?

 

¿quién sangra por los ríos

 

donde una vez corrí sabia,

 

larga matriz de tiempo

 

a tu imagen y semejanza?

 

 

 

A veces me pregunto

 

¿dónde escondes los ojos, Madre?

 

¿Qué ave diurna circunda tu mirada

 

de charcos sin respuestas,

 

laberinto y minotauro donde circulan

 

las venas de mi llanto?

 

 

 

Oigo al perro moribundo en tu sonrisa

 

contestarme en un aullido de hielo

 

y me muerde su augurio, Madre,

 

la peor indiferencia.

 

 

 

Si bebiste de un trago el olvido

 

para ahogar en mi recuerdo la ausencia,

 

Si mi mundo es una noche

 

donde el odio hace fiesta y

 

donde cada color es injusto.

 

 

 

Si cada camino se reduce entre tus huellas

 

y ya no es dulce la amarga niña de tus ojos

 

jugueteando a ser mayor en tu regazo.

 

 

 

¿Será posible que la noche de tu alma sea tan negra

 

para olvidar recordarme, Madre?

 

 

 

 Luciérnagas

 

 

 

Mientras el hacha va y viene en mi cuaderno

 

mis manos deshilan la inercia.

 

Una niña deambula en mi memoria

 

juega con su pelota de vidrio

 

a romperse.

 

El hacha zigzaguea en mis palabras

 

contándome de un silencio viejo

 

dormido en sus mejillas

 

tan largo como las líneas en mis palmas.

 

Su furia se contiene en sí misma

 

cae lentamente sobre mis páginas

 

y todo nace desde su golpe de filo.

 

Las palabras rotas en mi vientre vuelan

 

en una estampida de luciérnagas

 

y niñas descalzas

 

rotas de esperanza.

 

 

 

La niña es una espiga de amor verde

 

recién abriendo sus ojos a la tierra

 

espera por una manta blanca.

 

 

 

 

 

 

Grito libertario

 

 

 

 

 

Dicen que: gritar, nos hace libres,

 

que la noche se fuga a su llamado.

 

Pero a veces se debe gritar de noche

 

con la luna pausada en la mirada,

 

con las ganas de huir en los ojos

 

cortando el sonido de un tajo.

 

 

 

Matar a la pausa diluida en las bocas.

 

Romper el pensamiento en un canto bajito

 

desatando en la garganta.

 

 

 

Hay días en que un grito nos salva,

 

nos libera del hambre tras el hombre,

 

catarsis de todas las miserias.

 

 

 

Un trueno es el grito perfecto

 

para ungirnos,

 

para ser bautizados rebeldes.

 

Vivir al cobijo de su filo

 

donde nada ni nadie nos muerda.

 

 

 

Afuera

 

la vida nos reclama silencio.

 

El dolor afila su cuchillo

 

acelerando el paso,

 

intentando hablar más alto

 

y las muertas de afuera

 

entonan este grito libertario

 

con sus lenguas amputadas y anónimas. 

 

Jael Uribe. (República Dominicana) activa como escritora, poeta, narradora, diseñadora gráfico y artista plástico. Se le considera iniciadora del movimiento poético femenino «Mujeres Poetas Internacional» (MPI) Inc. y la principal promotora del Festival Internacional de Poesía y Arte Grito de Mujer, celebrado en varios países del mundo durante el mes de marzo en homenaje a la mujer y contra la violencia. Ha participado en distintos recitales dentro y fuera del país y forman parte de decenas de antologías de cuento y poesía nacional e internacionalmente. Poemas y escritos suyos aparecen publicados tanto en la red como en antologías, revistas y periódicos impresos y han sido traducidos en varios idiomas.

Ir al Índice Nueva Época, Año 1 - Núm. 1 

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Comentarios: 1
  • #1

    Jael Uribe (martes, 26 marzo 2019 11:23)

    Gracias por apoyarnos!