Poesía de Nazim Hikmet Ran

La voz de Henri Martin*

 

 

 

Tú estás aquí, Henri Martin,

 

                        aquí en Berlín.

 

Aquí te hemos recibido

 

                         te recibimos con banderas

 

                         y con canciones.

 

Nuestras canciones eran las que amas.

 

Las canciones de la vida, de la juventud, de la paz

 

las canciones sin arrugas ni canas.

 

Y en el cielo de nuestras banderas

 

                            las palomas volaban.

 

Estabas entre nosotros orgulloso

 

y hermoso como el mar.

 

Allí estábamos nosotros, selva henchida de vientos

 

entusiasta y tumultuosos.

 

Entonces nos hablaste.

 

Conocemos tu voz, Henri Martin

 

tanto como el rostro del más querido amigo,

 

tu vos nos ha dicho,

 

tu voz nos decía:

 

                            “No mataremos a nuestros hermanos”

 

Hermano mío, conocemos tu voz:

 

Vimos cómo golpeó el ocio de los jueces de la muerte,

 

y después de la sentencia,

 

una muchacha,

 

                         la tuya

 

fresca como el tallo de una flor,

 

se echó a llorar.

 

Tu voz de hombre

 

como un tierno reproche,

 

miró entre las bayonetas,

 

y dijo:

 

           “Compostura, amor mío

 

            que no vea tu llanto el enemigo”.

 

Conocemos tu voz, Henri Martin,

 

nosotros los que amamos el amor,

 

y que los niños nazcan

 

y que tenga derecho de

 

                                      envejecer el hombre

 

nosotros

 

los que no deseamos matar ni ser matados.

 

Conocemos tu voz como si

 

                                       fueran nuestras manos.

 

Tú estabas aquí, Henri Martin,

 

                           aquí en Berlín,

 

y en este año de 1951,

 

en el quinto día de agosto,

 

nosotros, los muchachos y muchachas

 

de 104 naciones,

 

                            negros, amarillos, blancos

 

te recibimos

 

                       con canciones

 

                       con banderas.

 

Y desde entonces amamos

 

doblemente a la Francia

 

donde las madres pueden lanzar

 

                             al mundo

 

grandes muchachos como tú.

 

 

 

*Héroe legendario turco que personifica el amor a la humanidad.

 

 

 

 

 

Poesía

 

                                             A Paul Robeson

 

 

 

Ellos no nos dejan cantar nuestras canciones, Robeson,

 

hermano negro, águila de las cimas,

 

ellos no nos dejan cantar nuestras canciones.

 

Tienen miedo, Robeson,

 

miedo de la aurora, miedo de ver,

 

y miedo de amar, Robeson,

 

como amaba nuestro Ferhat

 

(seguramente vosotros tenéis vuestro Ferhat, Roberson…

 

¿cómo se llama?)

 

Ellos tienen miedo, Robeson,

 

de la simiente, de la tierra,

 

del agua que corre, del recuerdo de una mano amiga,

 

de una mano que no pide nada,

 

ni descuento, ni comisión, ni interés,

 

una mano que jamás reposado en sus manos

 

como un pájaro.

 

Ellos tienen miedo, hermano negro,

 

nuestras canciones les dan miedo, Robeson.   

 

 

 

Estos poemas fueron tomados de la revista SAKER – TI, año cuatro, enero-diciembre de 1951, Guatemala.  

 

Nazim Hikmet Ran (Tesalónica, 20 de noviembre de 1901 - Moscú, 3 de junio de 1963) fue un poeta turco. Se le considera el poeta en idioma turco más destacado del siglo XX. Sus ideas revolucionarias lo llevaron a vivir la mitad de su vida en la cárcel y el exilio.

 

 

 

Fue mucho más que un renovador de la literatura turca, censurado durante muchos años por su militancia comunista, hubo de escribir el grueso de su obra en condiciones muy difíciles. Aun así, hoy es reconocido como uno de los grandes renovadores de la poesía turca contemporánea.  

 

 

 

 

 

Fuente biográfica EcuRed

 

Fuente fotográfica: Wikipedia

 

 

 


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